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El coste de la vivienda

Miguel Ángel, jubilado de 78 años: "Comparto piso desde hace seis años porque cobro 650 euros al mes"

El testimonio de este pensionista pone de manifiesto las dificultades de las personas mayores con rentas bajas para acceder a la vivienda

Lo dice la ley de alquileres: los propietarios deben pagar un gasto adicional

Uno de cada tres pensionistas en España vive por debajo del umbral de pobreza: compartir piso se convierte en una necesidad

Lucía Feijoo Viera

El Periódico

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¿Te has preguntado cómo viven muchas personas mayores con pensiones bajas en España? Uno de cada tres pensionistas españoles percibe unos ingresos que le sitúan por debajo del umbral de pobreza, según un informe elaborado por la Red de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en el Estado Español (EAPN-ES). Una parte de ellos se ve obligada a recurrir a mecanismos de apoyo —como compartir piso o solicitar ayudas sociales— para llegar a fin de mes.

En un momento en el que la inflación y los precios del alquiler siguen altos en muchas ciudades, la presión sobre las rentas más bajas se intensifica. El coste de vivir solo con una pensión reducida puede llevar a soluciones de convivencia forzada o a depender de prestaciones sociales.

Entre las herramientas de protección social disponibles en España se encuentra el Ingreso Mínimo Vital (IMV), una ayuda destinada a garantizar un nivel mínimo de ingresos cuando los recursos económicos son insuficientes. Esta prestación se revisa cada año y en 2026 ha sufrido una revalorización para adaptarse al coste de la vida.

Situación económica delicada

Precisamente esta realidad es la que describe Miguel Ángel, un jubilado de 78 años, que se ve obligado a compartir piso con otra persona para poder pagar el alquiler. "Ya llevo compartiendo piso hace seis años", ha explicado a Radio Castellón, recordando que la necesidad de compartir gastos no es una elección, sino una forma de sobrevivir.

Su situación económica es apurada: "He solicitado el ingreso de mínimos. Yo cobraba 650 y la persona que vive aquí cobraba 450". Esa suma conjunta apenas alcanzaba para afrontar los gastos de vivienda. El alquiler que pagaban era de 700 euros mensuales, y aunque recientemente han sufrido subidas, “es imposible llegar a eso”, concluye con frustración.

Pensiones insuficientes

La historia de Miguel Ángel pone de manifiesto las dificultades que afrontan algunos jubilados con ingresos reducidos en España:

  • Altos costes de vivienda, que obligan a compartir piso.
  • Pensiones insuficientes, que no cubren ni lo básico.
  • Dependencia de ayudas sociales, como el Ingreso Mínimo Vital.
  • Ingresos laborales bajos o inexistentes en la tercera edad.
  • Convivencia obligada para cubrir gastos comunes.

La cruda realidad de Miguel Ángel resume una situación compartida por ciertas personas mayores: sin ingresos suficientes y con alquileres altos, la convivencia deja de ser una opción para convertirse en una necesidad.