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Dificultades para el acceso a la vivienda

Uno de cada cuatro hogares encabezados por mayores de 65 años carecen de un techo adecuado y pasan dificultades para el mantenimiento de la casa, según este estudio de Provivienda

El estudio señala la pobreza energética y la dificultad para el mantenimiento de la vivienda como los factores principales para la exclusión residencial en los mayores, así como en las nuevas generaciones

La crisis de la vivienda está detrás del 62% de casos de personas sin hogar en Catalunya

Provivienda señala la pobreza energética y la dificultad para el mantenimiento de la vivienda como las causas principales para la exclusión residencial en los mayores

Provivienda señala la pobreza energética y la dificultad para el mantenimiento de la vivienda como las causas principales para la exclusión residencial en los mayores / ARCHIVO - EFE

Alejandro Navarro

Alejandro Navarro

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Según un reciente informe publicado por la asociación Provivienda, aproximadamente uno de cada cuatro hogares encabezados por personas mayores de 65 años se encontrarían en situación de exclusión residencial. Básicamente, estas personas estarían viviendo sin un techo adecuado, debido a pobreza energética y dificultades en el mantenimiento de la vivienda.

Otro factor importante sería el aumento de personas mayores que viven solas, destacando las graves consecuencias que traería esta crisis habitacional a largo plazo. Los más afectados serían los jóvenes, quienes al llegar a la vejez podrían verse en riesgo de sufrir esta exclusión residencial.

La dificultad para afrontar los gastos de la vivienda

El estudio señala que el 22,7% de estos hogares con más de 65 años carecerían de acceso a una vivienda digna, segura y asequible. El porcentaje habría sufrido un aumento en los últimos años, situándose solo unos puntos por debajo de la media de las familias españolas (27,6%).

Otros aspectos más específicos nos señalan que un 13,8% de personas mayores no disponen de suficientes recursos para subsistir tras pagar los gastos de la vivienda. Además, un 18,4% de los encuestados aseguran no poder mantener su casa a una temperatura adecuada, mientras que un 18,3% tendría humedades o goteras, entre otras dificultades para un adecuado mantenimiento de los hogares.

La codirectora general de Provivienda, Gema Gallardo, lo ha dejado claro: "Los datos del informe muestran que la vivienda es un pilar estructural del bienestar: cuando no reúne condiciones adecuadas, se convierte en un factor de exclusión".

El alquiler, una solución arriesgada para los mayores

Por otro lado, el alquiler se convertiría en un factor de riesgo para la estabilidad de vivienda en mayores. En el caso de los inquilinos, algo más de la mitad de los hogares se encontraría en situación de exclusión social (53,5%), frente a un porcentaje mucho menor entre los que son propietarios (19,6%).

La asociación hace hincapié en que el hecho de poseer una vivienda en propiedad no nos garantiza evitar dificultades en el futuro. De hecho, los responsables de Provivienda advierten que esta brecha entre propietarios e inquilinos podría agravarse en los próximos años.

La causa principal de ello sería la dificultad para acceder a la vivienda entre los más jóvenes: "Las rentas apenas han avanzado en dos décadas y acceder a la propiedad es cada vez más difícil y más tardío. Esta evolución apunta a que muchas personas podrían llegar a la vejez con menor estabilidad residencial".