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Consecuencias de la covid-19

Nuevos hábitos en la reforma de pisos y casas

Las solicitudes para obras de mejora en casa han crecido recientemente un 9%

El Plan de recuperación y resiliencia españo impulsa la rehabilitación y renovación

Los servicios más demandados durante los últimos meses han sido las reformas integrales o parciales  

Los servicios más demandados durante los últimos meses han sido las reformas integrales o parciales  

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La pandemia por covid-19 ha cambiado la forma de relacionarnos con nuestro entorno. También con nuestros hogares, en los cuales hemos tenido que pasar la mayor parte del tiempo, ya sea a causa del confinamiento domiciliario del año pasado o del ya extendido teletrabajo. En poco tiempo, muchas personas han tenido que reconvertir su domicilio en un espacio todo terreno, preparado para trabajar, pasar el tiempo de ocio y descansar.

El estar en casa horas y horas ha llevado propietarios e inquilinos a valorar sus viviendas y a replantearse la funcionalidad de sus espacios. Como resultado, ha crecido el interés para hacer reformas para adaptar los espacios a las nuevas necesidades como el teletrabajo, aumentar el tan preciado espacio exterior y mejorar espacios de uso como cocinas y baños. Las vistas y el confort acústico y térmico se han convertido en cuestiones centrales en la calidad de los espacios construidos, mientras que los lugares abiertos como patios y terrazas también han cobrado especial importancia.

Con todo, y tal como corrobora el ‘Informe sobre el sector de la reforma en España 2020’ que edita el estudio Habitissimo, dedicado a reformas y servicios para el hogar, las solicitudes de reformas para particulares han aumentado un 9% pese a la crisis económica sin precedentes que ha precedido la covid-19 y a los meses de confinamiento. El interés hacia las reformas no solamente refleja en las cifras, sino en un cambio de las características de los servicios demandados: durante los meses de pandemia los clientes se han podido informar sobre las reformas que querían llevar a cabo, considerando procesos mucho más integrales en sus hogares, y para ello cuentan con técnicos cualificados. Los servicios más demandados durante los últimos meses han sido las reformas integrales o parciales (55% de solicitudes), seguidas de las reparaciones y mantenimiento (25%).

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El incremento de las reformas también se ve reflejado en un interés creciente en el ahorro energético, optando a la utilización de energía procedente de fuentes renovables. El objetivo es evitar el incremento en el precio de la factura de la electricidad, especialmente tras estar más horas en casa. En este sentido, las solicitudes para instalar placas solares fotovoltaicas han aumentado un 45% respecto al 2019. También se ha puesto el foco en el aislamiento energético, con ventanas aislantes por ejemplo, para poder ahorrar en climatización. Todo ello converge, además, con el impulso que el Plan de recuperación y resiliencia español, procedente del plan de ayudas post-covid-19 europeo, quiere dar a la rehabilitación y renovación urbana. También se han volcado en esta cuestión las principales entidades financieras, como Banco Sabadell, encargadas de acompañar financieramente a las personas que quieran emprender cualquier tipo de reforma en su hogar. Para la ejecución de estos fondos se están diseñando programas de rehabilitación que apuntan hacia la eficiencia energética, mejoras en la habitabilidad, la salubridad y la accesibilidad y, en definitiva, a la mejora de la calidad de las viviendas.

La pandemia no ha modificado únicamente el interés para reformar hogares: también ha cambiado el mercado inmobiliario y las preferencias de los clientes. Ha crecido el interés por los edificios en las afueras de las grandes ciudades, por las viviendas unifamiliares o con terraza y por las viviendas con piscina. Respecto al inicio de la pandemia, se ha mantenido el interés por la compra de obra nueva, que se ha consolidado como la primera opción. También ha crecido la oferta de viviendas en alquiler, especialmente en las grandes ciudades: durante meses no se han cerrado contratos de alquiler, tampoco en lugares turísticos ni universitarios, y el mercado se ha paralizado. Todo ello conlleva una bajada de los precios de alquiler, del 10% en el caso de Barcelona, y el 6% en el caso de Madrid.