Laboratorio en el Eixample

Colas de cuatro horas para hacerse los test de covid antes de Navidad

  • Decenas de personas en Barcelona o Madrid aguardan larguísimas filas a las puertas de los laboratorios privados antes de los reencuentros festivos
  • Desean saber si se han contagiado para poder pasar unas fiestas "tranquilas", pese a que los expertos avisan de que no hay riesgo cero

Cola para hacerse un PCR en el laboratorio Echevarne / Iosu de la Torre

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Oriol Lara / Patricia Martín

Este lunes 21 de diciembre podría ser bautizado como el de las PCR en vísperas de las fiestas de Navidad. Los principales laboratorios privados han registrado desde primera hora colas larguísimas de personas aguardando turno para que le hagan un test de coronavirus. ¿Los motivos? Hay gente que antes de reunirse la próxima Nochebuena con sus familiares quiere saber si podrá hacerlo con tranquilidad, aunque los expertos lo desaconsejan si al mismo tiempo no se hace un aislamiento. Y otras personas necesitan la prueba para poder viajar a Baleares, Canarias o el extranjero, dado que muchos países exigen una PCR actualizada para franquear la frontera.

La cola que ha ido creciendo en las puertas del laboratorio Echevarne, en la calle de Provença de Barcelona llegaba al cruce de la Roger de Llúria con Mallorca, junto al Colegio de Abogados de Barcelona. Personas de todas las edades, desde chavales que se han saltado el último día de colegio, acompañados por sus padres, a una anciana solitaria que llegaba para pedir la vez ayudada por un taca taca. El resto, ejecutivos con prisa, hombres y mujeres.

Volver a casa por Navidad

Algunas de las personas que se aguardaban en la calle de Provenza iban a realizarse una PCR para poder visitar a sus familiares en Navidad. Es el caso de Sergi Pastor, de 67 años, que ha ido a hacerse el test porque su mujer trabaja en un geriátrico: "Ella está trabajando fuera de la región de Barcelona y yo no puedo ir a verla sin estar seguro de que no tengo nada. Es por una razón de precaución" ha afirmado. Otros como Tristán, un francés de 30 años, ha venido porque va a viajar a Francia por Navidad y tiene síntomas del virus: "Tengo dolor de cabeza y en principio me tengo que ir a Francia en 3 días". Así, mucha gente que se debe desplazar para visitar a sus allegados a otra comunidad autónoma o a otro país está tomando el máximo de medidas posibles para ir sobre seguro a casa. Juan Manuel, de 26 años, también se iba a realizar un test de coronavirus: "Es por tema de viaje, para poder volver a visitar a los padres porque viven en Málaga" ha comentado el joven malagueño.

No todos los que se encontraban en la cola se iban a hacer un test rápido o una PCR. Un ejemplo de ello es María José, de 44 años, que sólo ha ido a recoger unos resultados y ha tenido que esperarse mucho tiempo: "Estoy para llamar y decirles yo que sé si me los pueden dar en la puerta porque he venido expresamente". Otra testimonia ha comentado a EL PERIÓDICO que ella simplemente venía hacerse un análisis de sangre rutinario y que llevaban ya más de media hora allí: "Llevamos media hora, pero en la puerta el que estaba hace media hora llevaba dos horas esperando. Aquí dos horas y media vamos a estar" ha sentenciado la mujer.

Las restricciones

Por otra parte, los testimonios que vuelven a casa por Navidad han asegurado que van a cumplir con las restricciones del gobierno autonómico y sólo se van a reunir con sus familiares más cercanos. Ana Belén Quintana, de 40 años, se va a reunir con sus padres y con menos gente porque "es lo que hay si queremos estar seguros". La mujer se ha ido a hacer un test rápido porque se va hoy mismo a Toledo con su familia. "Con los de casa, simplemente me voy a reunir con los de casa" comentaba Celia Pérez, que ha estado de vacaciones y se tiene que hacer una PCR para volver a incorporarse en el geriátrico en el que trabaja.

Los laboratorios privados cobran alrededor de 130 euros por PCR. Si el demandante necesita conocer el resultado en menos de 24 horas el precio tiene un suplemento de otros 30.

 Colas en laboratorios madrileños privados para hacerse las pruebas de Covid a las puertas de la Navidad.

/ DAVID CASTRO

Situación parecida en Madrid

Y en Madrid la situación es similar. Uno de los laboratorios con el horario más extenso y pruebas más baratas, Unilabs, con PCR por 99 euros y test rápidos de antígenos por 32 euros, registraba esta mañana colas de unas cuatro horas, pese a que la temperatura era gélida. “A este paso pillamos antes un catarro que el covid”, bromeaba Paula y Carlos, pareja de trabajadores en Madrid, que aguardaban turno porque quieren pasar las navidades con sus padres en Castilla y León. Ambos llegaron a las siete y media con la confianza de solventar el asunto en una media hora pero eran las once y cuarto de la mañana y aún no habían entrado.

Como ellos, la mayoría de las personas que esperaban la cola explican que su motivación es poder visitar a sus familiares “con tranquilidad”, pese a que los expertos avisan de que un resultado negativo no significa que el riesgo sea cero y que puede crear una falsa sensación de seguridad. Por ello, muchos aseguran que, además de la prueba, estarán aislados antes de visitar a sus familiares. “Como nos vamos mañana, de un día para otro y teniendo cuidado, creemos que de algo ha de servir”, señalaban Adriana y Ángela, hermanas de 27 años, que visitarán en Navidad a sus padres en Galicia.

Junto a ellos esperaba Ana, de 21 años y estudiante de Relaciones Internacionales, que también viajará mañana a Galicia. Se hará un test de antígenos y al llegar a su tierra natal una PCR, dado que la Xunta oferta las pruebas a los alumnos que regresen a casa por navidad. “Para estar segura, mejor hacerme dos pruebas”, explica.

 Colas en distintos laboratorios privados para hacerse las pruebas PCR por el Covid.


/ DAVID CASTRO

Canarias, Baleares o el extranjero

En la cola también había personas que viajarán en los próximos días a Canarias, Baleares o el extranjero, donde es preceptivo mostrar una prueba negativa. Uno de ellos es Vito, quien prevé viajar a ver a Baleares a reencontrarse con su familia, que “hace años que no ve”. Vito, al igual que otros muchos en las largas colas, se siente indignado con que las administraciones no satisfagan la alta demanda de pruebas de covid, sobre todo en estas fechas tan señaladas, de forma que la gente tenga que pagarlas de su bolsillo y perder varias horas. “Me parece una falta de respeto, la cosa ya está muy mal en los trabajos como para encima tener que pedir un día por una necesidad, en mi caso más sentimental que otra cosa, pero no es la situación de todo el mundo”.

Efectivamente, en las colas de los laboratorios privados también hay personas que se realizan pruebas de diagnóstico por situaciones que las administraciones no cubren. Por ejemplo, la Comunidad de Madrid no realizan los test al final de la cuarentena para comprobar si el afectado sigue siendo positivo. Por eso, María Ángeles y Héctor, madre e hijo que hace 12 días les diagnosticaron el covid y han tenido síntomas leves, parecidos a una gripe, aguardaban esta mañana la cola “por responsabilidad”, para saber si pueden reincorporarse a sus trabajos sin miedo a contagiar a nadie.

A pocos metros de ellos, Raquel, de 33 años, esperaba porque ha tenido contacto con una persona que ha dado positivo pero como la Comunidad sólo realiza los test de diagnóstico a los contactos convivientes, no puede acudir a la sanidad pública y quiere saber si se ha contagiado.

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Un negocio nada transparente

Y así, una larga casuística. Desde hace meses los laboratorios privados registran una alta demanda; si bien no realizan un ejercicio de transparencia, dado que este diario ha intentado averiguar cuántos test hacen, o cómo se ha incrementado sus cuentas de resultados, sin éxito. Una situación que sin duda se ha incrementado a las puertas de la Navidad ante el comprensible deseo ciudadano de pasar unas fiestas “tranquilas”.