Se te queda cara de Cuarto milenio nada más cruzar la puerta. Pones el móvil en modo avión, a falta de modo ovni. Seguro que E.T. señalaría hacia aquí, a Barcelona, al decir lo de "mi caaasaaa". A apenas una calle de la plaza de Maragall, te encuentras de sopetón en el pasillo de una nave espacial. Los de Endesa se frotarían las manos. Se ven paneles con lucecitas por todas partes, como en el futuro de las pelis de antes. Hay lanzallamas a mano y un detector de movimiento que advierte de que algo se acerca. Miras al techo por instinto peliculero. Entre las rejillas, se desdibuja una sombra que da escalofríos. ¿Eso es un alien?

Visita la Nostromo, la nave espacial de 'Alien', en Barcelona (leer noticia)