El mundo está a punto de presenciar un partido de fútbol sin pelota. No se sabe cuánto durará, tal vez sean 90 días o 900, así que se anuncia un evento engorroso y feo, puramente político, con el deporte por excusa. El anuncio de la creación de la Superliga ha agitado el planeta Tierra por lo que supone de ruptura en el marco mental establecido de lo que es el deporte federado y el valor que tienen las victorias y las consecuencias que desencadenan las derrotas.

El mundo del fútbol se indigna con la Superliga (leer noticia)