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“¡¿Es Pipper?!”. Una veinteañera se para en seco en medio de la Rambla. Entre las hordas de guiris, señala a un perro con devoción de fan. Pipper la ignora con la misma destreza que Chabelita cuando le ponen un micro sin cobrar. “¿Me puedo hacer una foto con él?”. El perro pone cara de famoso resignado, pero posa con paciencia de Kardashian. “Es todo el rato así”, resopla su dueño. “Hemos tenido que abrir una sección en su web llamada Tu foto con Pipper”.

El perro turista (leer noticia)