07 abr 2020

Ir a contenido

La extraordinaria gravedad del momento obliga a contemplar medidas de una intensidad jamás conocida, con el objeto de atender a los más frágiles y de evitar la literal paralización de la economía. Por primera vez en nuestra historia, en el plazo de pocos días, autónomos y empresas han transitado de la tranquilidad al pánico propio de sufrir una caída total de actividad, y de situarse frente a una segura y cercana falta de liquidez.

Un plan acorde a la dimensión de la tragedia (leer noticia)