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Sí, navegar por internet contamina. De hecho, cada vez son más los estudios que se centran en medir el impacto ecológico de los recursos 'on line'. Las plataformas digitales, aunque no necesiten un soporte físico específico para funcionar, dependen de enormes infraestructuras en las que se procesan millones de datos durante las 24 horas del día y los 365 días del año. Se calcula que hoy en día las infraestructuras necesarias para mantener en marcha todas las tecnologías de la información generan más del 2% de las emisiones mundiales y, si se sigue este ritmo, para el 2030 esta cifra podría aumentar entre tres y 10 veces respecto a los niveles actuales.

Internet también contamina, pero la solución no es desconectarse (leer noticia)