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En la sección de instrucciones y avisos a la ciudadanía, tramo final del programa Tot es mou (TV-3), homilía Aló Waterloo (Hola Rahola), nos advirtieron el otro día que, cara a la próxima sentencia sobre los presos, que está al caer, debíamos prepararnos a salir provistos de una silla portátil, provisiones alimentarias porque el tsunami se prevé por un tiempo largo, y también un transistor, un aparato de radio. Este decreto u ordenanza que desde TV-3 nos dictaban concluyó con un grito, una expresión muy hermosa: ¡haremos como Gandhi, seremos Gandhi! ¡Ah! Ese día, ese final del Tot es mou fue muy vibrante. Aquí lo interesante es que esta fervorosa invocación a Mahatma Gandhi debió de llegar enseguida a oídos de los servicios informativos de este canal. Al escuchar el nombre del apóstol de la desobediencia civil más famoso de la historia, seguramente se emocionaron. Y cayendo en la cuenta de que el martes se cumplían 150 años de su nacimento, se pusieron enseguida en marcha, y en el TN vespre le dedicaron a Gandhi La contraportada. ¡Ah! Es televisivamente admirable esta perfecta comunión entre el área de informativos y el área de programas. Se complementan. Fortalecen enormemente la efectividad del mensaje. Sus instrucciónes nos llegan con potencia redoblada.

TV-3 nos ilumina: la vía Gandhi (leer noticia)