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Ha conectado Al rojo vivo (La Sexta) con Ana Pastor, que estaba en el Parlament de Catalunya. Entrevistaba a Eduard Pujol, apasionante criatura que antaño fue periodista y que hoy se ha transformado en feroz portavoz y diputado de JxCAT. Ana le decía: «No es una sentencia contra Catalunya, es una sentencia contra unas personas que se saltaron la ley». Y Eduard le contestó: «Mire, Ana, con esta sentencia hoy usted es un poco menos libre para poder ejercer su profesión. Antonio García Ferreras, también es un poco menos libre». Y añadió: «Tome nota, Ana, cuando las barbas de tu vecino veas cortar, pon las tuyas a remojar». ¡Ah! Nos ha gustado en casa este golpe de Eduard Pujol rescatando aquel adagio tan tremendo que dicen que se le ocurrió a un senador romano, hace más de 2.000 años, un día que le visitó el barbero para afeitarle. Hombre la tesis de Pujol es ingeniosa, además de impactante. Asimila la sentencia a una enorme y afilada navaja que está cortando las barbas de toda Catalunya, a pelo, sin jabón ni nada, y de manera despiadada. Es una imagen que intimida una barbaridad. En eso ha estado acertado: es lo que se buscaba. No obstante mi admirado Eduard Pujol pasa por alto un pequeño detalle: en Catalunya, más de la mitad de ciudadanos no llevan barba.

La sentencia, el barbero y la hoja de afeitar (leer noticia)