23 oct 2020

Ir a contenido

"Hola. Tengo 8 años. Mi abuela se ha desmayado. Está en el suelo. Mis padres son médicos, pero no están en casa. Me han enseñado a llamar al 112 para las emergencias". Esta llamada la recibió en el 2012 Marta Nonide, médica de emergencias en Asturias, que en ese momento estaba de guardia en el centro coordinador del 112. Nonide empezó a preguntar a la chiquilla: "¿Tu abuela respira? ¿Tiene la boca torcida?". La niña contestó todo con absoluta serenidad. La doctora concluyó que a la abuela le acababa de dar un ictus. "Ponla de lado. ¿Sabes hacerlo?". La niña llamó a su hermano pequeño, de 5 años, y entre los dos la colocaron en la posición lateral de seguridad. "Perfecto, la ambulancia va para allá".

Aprender a salvar vidas en el colegio (leer noticia)