Servicio de urgencias y emergencias sociales de Barcelona

FOTO Y VÍDEO: FERRAN NADEU

Familias desahuciadas, refugiados con ningun lugar al que acudir, ancianos rodeados de indiferencia o familias rotas al descubrir un suicidio en casa. Son situaciones a las que no acudirá un agente de la policía empuñando su arma, ni la ambulancia conduciendo a toda pastilla. Tampoco irá un camión de los bomberos. Pero se considera una emergencia social a la que acuden los trabajadores sociales, psicólogos e integradores sociales del Centro de Urgencias y Emergencias Sociales de Barcelona (CUESB). Un servicio único en Europa que, a diario, es testigo las heridas más profundas de la sociedad. "No nos conoce nadie, trabajamos en silencio, pero siempre estamos allí", resume Sergi Tapia, veterano del lugar. "Somos los 'apagafuegos' de los servicios sociales", explica Nayra Tomás. EL PERIÓDICO entra 24 horas en el CUESB. Agárrense fuerte.