01 abr 2020

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Los ecos de la Gran Recesión han planeado estos días como una funesta advertencia sobre la cúpula del Capitolio, donde republicanos y demócratas han negociado el mayor paquete de estímulo en la historia de Estados Unidos para tratar de prevenir que el coronavirus hunda a su economía en una larga travesía por el desierto. Hace 12 años se priorizó el rescate al sector financiero sobre el rescate a la ciudadanía, a pesar de que fueron los bancos y las aseguradoras las que hundieron al sistema con su temeraria especulación en el sector inmobiliario. La calle se sintió abandonada cuando más ayuda necesitaba, una lección que han tratado de aplicarse esta vez la Casa Blanca y el Congreso en pleno año electoral. Ambos pactaron el miércoles un plan de dos billones de dólares para reflotar a las grandes empresas, pero también a los hogares y las pymes.

EEUU pone en marcha el mayor rescate económico de su historia (leer noticia)