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Julen Perelló, el niño de dos años que cayó por un pozo de Totalán (Málaga) el pasado mes de enero, falleció a causa de los golpes recibidos durante el descenso contra los salientes de las paredes. El informe definitivo de la autopsia despeja cualquier tipo de duda y confirma que el fallecimiento se debió a un traumatismo craneoencefálico y raquimedular, y que la muerte se produjo unos minutos después de su desaparición. Una vez completadas las pruebas periciales, las partes tienen ahora un plazo de cinco días para pedir el archivo o que la causa siga adelante.

La autopsia definitiva determina que Julen murió por la caída (leer noticia)