Cinco inmigrantes mueren en un asalto masivo para entrar en Melilla

Cuando todo acabó, tal era el estado que mostraban los cuerpos de los africanos amontonados en el suelo, que no había forma de saber a simple vista si algunos seguían vivos o habían dejado de respirar. Muchos estaban desmayados, y otros gemían sin poder ponerse en pie; alguno ya estaba muerto. Una multitud de subsaharianos se lanzó contra un exiguo portillo en la valla fronteriza de Melilla, y "los últimos en llegar empujaban a los primeros queriendo entrar. Se estaban aplastando unos a otros", relata un agente de la Guardia Civil de la ciudad autónoma.