Ir a contenido

El inicio de un nuevo año se suele encarar con diferentes grados de incertidumbre y de esperanza, pero mi sensación para el 2019 -y veo que no soy la única- es la de la certeza de que la situación política en nuestro país no remonta todavía. Empezamos abrumados por la inminencia de los juicios, abrumados por la representación institucional de la extrema derecha de bajos instintos, abrumados por la violencia contra las mujeres en la calle -en lamentables discursos políticos y en el rincón más íntimo de las casas-, abrumados por nuestra impotencia para cambiar las cosas.

Los ojos del nuevo año (leer noticia)