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En el Paleolítico medio, una niña neandertal de 8 años -bautizada hoy como Vera- se calentaba junto a una pequeña hoguera, dentro de una cueva, cuando de repente se le cayó un diente de leche. Concretamente un molar inferior. Unos 46.000 años después, este minúsculo diente ha salido a la luz en la cueva de Prado Vargas (Burgos), -situado en el monumento natural de Ojo Guareña, complejo de cuevas a unos 100 kilómetros de los yacimientos de Atapuerca-. Podría ser una excelente pista para entender por qué desaparecieron los neandertales.

Un diente de leche neandertal da nueva luz a los paleontólogos (leer noticia)