Las protestas por el encarcelamiento del rapero Pablo Hasél se han prolongado por séptima jornada consecutiva. Este lunes, unas 700 personas se han reunido para expresar, de distintas formas, un malestar que va en múltiples direcciones: por las cargas, la actuación policial, la clase política y por la crisis social y económica acentuada por la pandemia del covid-19.

Las protestas por Hasél reúnen a colectivos de jóvenes hartos (leer noticia)