22 municipios del Alt Empordà, con restricciones por sequía

David Aparicio / Vídeo: Elisenda Colell

El concepto 'prealerta' puede que genere una cierta alarma cuando se asocia a la sequía. Pero la situación por ahora, es la misma que cuando se declara un aviso preventivo por contaminación en Barcelona. Es decir: la cosa no va bien pero la vida ciudadana no se ve alterada; podemos seguir conduciendo y abriendo el grifo sin restricciones. Es, eso sí, una invitación a levantar una ceja, a acordarse de lo que uno puede hacer para ayudar, a darse cuenta de que hace tres meses que apenas llueve, y que tras el estado de prealerta hay otras tres fases en las que, entonces sí, las cosas empiezan a cambiar. No es la primera ni la segunda vez que Catalunya atraviesa una sequía en lo que llevamos de siglo. Como suele suceder, tocará esperar. A la vista de que marzo y abril también se prevén secos, la esperanza viaja hasta mayo.