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Mismo escenario, distinto 'atrezzo'. Las seis columnas de las 'Marxes per la Llibertat' contra la sentencia del 'procés' confluyeron este viernes en el paseo de Gràcia de Barcelona en un ambiente netamente pacífico y festivo. Las marquesinas volvieron a sus puestos y los manifestantes se hicieron hueco entre una marabunta de 'estelades' que tapaba los destrozos de la noche anterior. Las caminatas de unos 100 kilómetros en favor de la libertad de los presos que empezaron el miércoles desde Girona, Tarragona, Tàrrega, Vic y Berga fueron una inyección de entusiasmo que se sobrepuso al enojo de los independentistas. Una vez en la capital catalana, se esforzaron en exhibir ejemplaridad y civismo tras cuatro días consecutivos de disturbios nocturnos. Sin embargo, a pocos metros, encapuchados volvían a la carga contra la policía.

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