Afirman los terapeutas que ningún paciente encara bien la rehabilitación sin haber asumido previamente su 'realidad'. Con permiso para esta burda analogía respecto al momento político catalán, se puede deducir hasta qué punto las fuerzas llamadas constitucionalistas se hallan instaladas en un escenario absolutamente improductivo. Confortable, por supuesto, porque andan bien arropados entre los algodones de los argumentos compartidos con el independentismo de raíz republicana, que remarcan la necesidad de acertar en las respuestas a la reconstrucción de la Catalunya postpandémica. Medidas, por otra parte, de aplicación urgente, que no se limiten a sortear el temporal coyuntural y garanticen la sostenibilidad del modelo económico y social.

La asignatura pendiente del constitucionalismo catalán (leer noticia)