El golpe del 23-F fue un pseudo golpe. Sus organizadores llamaron un día antes a Juan Carlos

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Óscar Alzaga Villaamil (Madrid, 1942) me concedió esta entrevista para analizar la situación de la Corona española a la luz de la caída de Juan Carlos I. Me interesaba conocer especialmente su punto de vista porque él escribió, en calidad de asesor de la ponencia constitucional en 1978, sobre el "improbabílisimo" caso de que el rey delinca, situación que se había cumplido con el rey Juan Carlos (abonó tras advertencias de la Fiscalía del Tribunal Supremo de que se le estaba investigando 678.393,72 euros a la Agencia Tributaria, en diciembre de 2020, y más tarde otros 4.395.901,96 euros, incluyendo intereses de demora y recargos, en febrero de 2021). Alzaga fue diputado en el Congreso de los Diputados por la Unión de Centro Democrático (UCD) entre 1978 y 1987. Catedrático de Derecho Político, como entonces se llamaba la asignatura, procedía Alzaga de la Democracia Cristiana durante la oposición al franquismo (estuvo confinado bajo el estado de excepción de enero de 1969 en Cueva de Ágreda y en Almenar de Soria) y se incorporó con sus compañeros en la UCD. Es quizá a quien más ministerios ofrecieron Adolfo Suárez y Leopoldo Calvo Sotelo, respectivamente, propuestas que no aceptó y se concentró en su trabajo en la Comisión de Asuntos Constitucionales del Congreso y poco después en la presidencia de la Comisión de Interior. En 1987 dejó su escaño de diputado y se despidió de la política.