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A través de un dispositivo en el que se superpone la ficción, el documental, el videoensayo y el cine experimental, la cámara de la debutante Adile Pintile se centra en la exploración de los cuerpos para reflexionar sobre la culpa, la represión y la liberación de los tabús a través de la sexualidad. Como en una terapia. En realidad, algo de eso hay en 'Touch me not (No me toques)' –Oso de Oro en la Berlinale del 2018–, aunque lo verdaderamente importante es la forma en la que se adentra en la intimidad, a través del elemento físico, recorriendo la piel de los personajes para hablar de la aceptación de los complejos e inseguridades y de cuáles son en realidad las fronteras de nuestro ser.

'Touch me not': el cuerpo como materia de estudio (leer noticia)