Ir a contenido

Pese a que en el 2010 el régimen iraní lo sentenció a seis años de reclusión y lo inhabilitó para hacer películas hasta el 2030, Jafar Panahi se las ha arreglado para seguir contando historias filmadas; y la necesidad de esquivar el castigo ha hecho de ellas obras que no son ficciones ni documentales y que, con gran ingenio, ponen en cuestión su propia naturaleza cinematográfica al tiempo que meditan sobre las insoportables restricciones contra las que han sido creadas.

'Tres caras': haciendo de la resistencia un arte (leer noticia)