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La relación del escultor Auguste Rodin con la escultora Camille Claudel, hermana del poeta Paul Claudel, es solo uno de los temas de los que se nutre esta estupenda película de Jacques Doillon que habla de la creación artística y el fulgor sentimental. El director francés hace hincapié en la relación física entre el acto de amar (la carnalidad, la sensualidad) y en el acto de crear y modelar la arcilla. El resultado es así: muy físico y sugerente, alejado de los estragos esteticistas del biopic sobre artista atormentado, aunque incide en una de las obsesiones del escultor, su obra maldita dedicada a Balzac.

'Rodin': la arcilla y el sexo (leer noticia)