Ir a contenido

Trasposición a la pantalla de la obra de teatro homónima, 'El rey' adopta un enfoque experimental, arriesgado e inevitablemente controvertido. A través de una colección de diálogos creados alternando declaraciones en prensa y discursos oficiales con reflexiones hipotéticas, retrata a un Juan Carlos I recién destronado y azotado por fantasmas del pasado -Carrero Blanco, Tejero, Suárez, Felipe González, Franco– con el fin de desmitificar y cuestionar la Transición y el papel que en ella jugó el monarca; y lo hace sirviéndose de luces, sombras, sonidos y ángulos de cámara para crear una atmósfera onírica y angustiosa, y evitando tanto el discurso de trazo grueso como la burla facilona.

Crítica de 'El rey': el emérito y sus demonios (leer noticia)