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En su primera película de ficción, la directora india Rohena Gera se sirve de un planteamiento narrativo arquetípico -un amor prohibido entre dos seres pertenecientes a mundos distintos, en este caso una sirvienta y su empleador- para explorar cuestiones de clase y de casta en la Bombay moderna. Mientras lo hace, es cierto que dota de contornos mucho más definidos y mayor verosimilitud a uno de los personajes que al otro, y que llegado el momento insufla la historia de excesivo sentimentalismo. Sin embargo, nada de eso impide que 'Señor' funcione como una sensible meditación sobre las dificultades para amar en un entorno lleno de obstáculos y contradicciones.

'Señor': amor con cortapisas (leer noticia)