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Si varias de las entregas previas de esta saga indestructible eran fantasías patriotera sideales para la América de Reagan, 'Rambo: Last blood' es la encarnación perfecta del discurso racista de Trump. Y no solo porque retrata México como un país habitadoúnicamente por explotadores sexuales, violadores y asesinos; también porque aquí el héroe actúa como una versión de carne y pellejo del muro que tanto obsesiona al presidente, y así se justifica la sucesión de empalamientos, apuñalamientos, decapitaciones, cráneos agujereados y cabezas que explotan que llenan la segunda mitad de la película, y que en última instancia funciona como su principal razón de ser.

'Rambo: Last blood': el muro (de Trump) hecho pellejo (leer noticia)