Ir a contenido

Recreaciones plásticas de los sonidos del cerebro, electrónica pura con modulaciones inacabables, r’n’b peliculero y sensual, y hasta, atención, algunas guitarras eléctricas y estridentes baterías tocadas con la vieja baqueta, vestigios de la cultura rock, se colaron en las actuaciones de esta jornada inaugural del 26º Sónar. De todo ello está hecha esta programación que no se rige por otras pautas que la ampliación del campo de batalla del objeto musical. Y reinando en esa primera ola de propuestas, una figura con contornos de diva, la venezolana, ahora residente en Barcelona, Arca, en el estreno de su nuevo espectáculo con contornos de cabaret extremo, ‘Sal de mi cuerpo’.

Una delirante Arca en el Sónar (leer noticia)