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No existe el Oscar al mejor diseño de títulos de crédito. Viendo el trabajo de Kyle Cooper o el de Saul Bass, hace años que deberían haberlo instaurado. Los títulos de crédito cumplen una misión informativa, por supuesto: saber quien protagoniza, dirige, produce o compone la música. Pero además, un buen título de crédito debe funcionar de un modo orgánico con el resto de la película, anticipar o sugerir cosas (los famosos títulos de 'Misión: Imposible', tanto la serie televisiva como la cinematográfica, que adelantan imágenes que luego veremos) y, sobre todo, ser creativo, sugerente o anómalo, bello o siniestro.

De Saul Bass a Maurice Binder: la mejor forma de empezar un filme (leer noticia)