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Una familia melodramática, un humorista sin gracia y los inevitables trogloditas de las redes sociales han elevado una reserva de hotel errónea a crisis diplomática. Las relaciones entre China y Suecia pasan por turbulencias que incluyen amenazas de boicot y exigencias de respeto. El amontonamiento de ingredientes aconseja un orden cronológico.

Un programa satírico sueco tensa las relaciones entre Pekín y Estocolmo (leer noticia)