30 sep 2020

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El giro a la derecha en América Latina ha servido para resituar a Estados Unidos como referente de la región tras muchos años de desconfianza o abierta hostilidad hacia el gigante norteamericano por el recuerdo traumático de su intervencionismo en el continente. El nuevo realineamiento se ha escenificado este martes en Washington con la ristra de piropos que han intercambiado Donald Trump y el brasileño Jair Bolsonaro, los líderes de las dos principales economías del continente, abanderados de un nacionalismo de corte populista que ha puesto en jaque los principios democráticos. Durante su comparecencia en la Casa Blanca, ambos exhibieron su sintonía, pero también algunas diferencias, como las reticencias brasileñas a participar en una eventual intervención armada en Venezuela.

Trump y Bolsonaro rubrican una nueva alianza pero marcan distancias sobre Venezuela (leer noticia)