Donald Trump no será destituido antes de que acabe su mandato dentro de una semana. Su vicepresidente zanjó el martes el debate sobre la Enmienda 25, la cláusula constitucional que contempla la incapacitación de un presidente cuando la mayoría de su gabinete considera que es “incapaz de ejercer sus poderes y obligaciones en el cargo”. En una carta enviada a la Cámara de Representantes, Mike Pence afirmó que dicha maniobra crearía “un terrible precedente” y “ayudaría a inflamar las pasiones” del momento. “No creo que semejante acción responda a los mejores intereses de nuestra nación ni sea consistente con la Constitución”, escribió en la misiva. Su rechazo a invocar la enmienda deja todo listo para este mismo miércoles se formalice el segundo ‘impeachment’ contra Trump.

Pence se niega a invocar la Enmienda 25 para apartar a Trump del poder (leer noticia)