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“¡Atención, atención!”. El reclamo de Damares Alves a sus seguidores fue enfático. Como nueva ministra de Mujeres, Familia y Derechos Humanos pidió silencio para hacer un anuncio que debió considerar relevante. “En esta nueva era de Brasil los niños visten de azul y las niñas de rosa”, dijo la abogada y pastora evangélica. Ella llega con un mandato expreso del flamante presidente Jair Bolsonaro: combatir lo que el presidente llama “ideología de género”. Y Alves quiso trazar una clara línea de demarcación entre un pasado que la ultraderecha considera vergonzante y ateo y un presente de conversiones. “En este Gobierno la niña será princesa y el niño será príncipe. Nadie va a impedirnos que llamemos a las niñas princesas y a los niños príncipes. Vamos a acabar con el abuso del adoctrinamiento ideológico”. En la sala resonaron los gritos de “aleluya” y “gloria a Dios”. También flamearon banderas de Israel. Diversos artistas e intelectuales no tardaron en desafiarla: las mujeres se vistieron de azul y los hombres, de rosa.

La ministra brasileña que quiere que las niñas se vistan de rosa (leer noticia)