26 may 2020

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Está terminal tras una operación de corazón, ya se ha muerto, se ha blindado del coronavirus en su mansión costera de Wonsan. El enésimo tsunami de rumores sobre la salud de Kim Jong-un confirmó lo que ya sabíamos: que sabemos muy poco y que no hay límites a la fascinación global por ese pequeño y remoto país. No es fácil robarle portadas a la peor pandemia del siglo.

El terco enigma norcoreano (leer noticia)