Al menos 38 manifestantes prodemocráticos han muerto tiroteados el miércoles en Birmania, donde las fuerzas de seguridad mantienen su represión contra quienes se oponen al golpe de Estado. La cifra de víctimas la ha confirmado la enviada de las Naciones Unidas para Birmania, la suiza Christine Schraner Burgener, que ha hecho un llamamiento a la ONU para que imponga "fuertes" sanciones" a la junta militar que tomó el poder el pasado 1 de febrero. Hoy ha sido la jornada más sangrienta desde la asonada.

Al menos 38 manifestantes muertos en las protestas contra la junta militar de Birmania (leer noticia)