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La historia de Benny como estrella del patinaje sobre hielo comenzó tras adoptado por Cheryl Del Sagro, una vecina de Las Vegas que no pudo resistirse a la mirada del joven labrador, abandonado en una perrera y a punto de ser sacrificado. De algún modo, Cheryl vio el potencial del can para el patinaje sobre hielo, una difícil disciplina que ella misma ha ejercitado durante 20 años, y por eso decidió entrenar a Benny a conciencia. El perro poco a poco fue demostrando su pericia sobre unos patines especiales que su dueña le adosada a las patas delanteras. Benny ha perfeccionado tanto su técnica que Cheryl se ha puesto en contacto con los Golden Knights de Las Vegas, de la Liga Nacional de Hockey, para que lo adopte como mascota del equipo.