Ir a contenido

Buena gente. Así son los vecinos de la plaza del Nord de Gràcia. Esos que decidieron que su calle era un buen sitio para celebrar una fiesta mayor tranquila. Para pequeños y adultos. Un festejo amable, tan amable que el ruido cesa a la una de la madrugada, una hora antes de lo que marca el reglamento, para no molestar el descanso de nadie.

Burdo ataque en las fiestas de Gràcia (leer noticia)