Lo veo en internet, me lo compro, me lo pruebo en casa y, si no me queda bien, ya lo devolveré. ¿Te suena? Cada día son más la personas que compran su ropa a través de las plataformas virtuales, tendencia que se ha visto acelerada por la situación de pandemia y las restricciones de movilidad y de apertura de algunos comercios físicos. De hecho, España se sitúa en cuarta posición europea en esta costumbre, lo que genera no solo impacto económico, sino también ambiental.

Los probadores del futuro, en 3D y sin necesidad de desnudarse (leer noticia)