23 feb 2020

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Ante el riesgo de que le fuera impuesta una fianza millonaria, Antonio Béjar, presidente de Distrito Castellana Norte hasta que fue llamado a declarar ante el juez Manuel García-Castellón, optó por no guardarse nada en su segunda comparecencia en la Audiencia Nacional. Atribuyó al que era presidente del BBVA, Francisco González, tanto la orden de recurrir a detectives para luchar contra los grandes morosos de la entidad como la de acabar haciéncolo con la empresa que propusiera el entonces jefe de Seguridad del banco, Julio Corrochano. Resultó ser la del excomisario José Manuel Villarejo, al que la entidad pagó 10,2 millones de euros a través de media docena contratos.

El directivo despedido del BBVA atribuye a "una orden de González" el contrato con Villarejo (leer noticia)