26 nov 2020

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Rafa Nadal tiene la misma sonrisa (permanente) del piloto catalán Marc Márquez. Y, sí, como él reconoce y salta a la vista, ese buen rollo, esa buena predisposición a no crear conflicto alguno a su alrededor, a intentar llevarse bien con todo el mundo, salta a la vista. De no ser real, auténtica, todo el mundo se lo hubiese descubierto enseguida.

Nadal: "No pretendo gustar a todo el mundo, eso es imposible" (leer noticia)