12 jul 2020

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El Barça de balonmano jugaba el pasado mes de septiembre en el Palau Blaugrana ante el Celje esloveno un partido de la Champions de balonmano. De repente, tras un lance del juego, los aficionados rivales empezaron a hacer gritos simiescos cada vez que Dika Mem cogía el balón. "Fue algo raro, era la primera vez que me pasaba en España. No me lo esperaba jugando en casa. Les miraba para estar seguro de lo que escuchaba. Me hacían el ruido del mono. No me lo creía. Me enfadé. Los jugadores y el entrenador rivales vinieron a disculparse por el comportamiento de su afición. Desde allí arriba es muy fácil hacerlo. Luego de cara a cara es otra cosa", explica el mejor lateral derecho de la Liga Asobal, que acudió el pasado 7 de junio a la manifestación de Barcelona en repulsa por el asesinato de George Floyd y en apoyo al movimiento Black Lives Matter. No era la primera ocasión que lo ocurría algo así en una pista. "Cuando con la selección juvenil francesa jugamos en Bosnia o Hungría no solo a mí sino a otros compañeros negros nos sacaban el dedo del medio, nos hacían el ruido del mono, uno nos tiró un plátano... Siempre que pasa tengo la misma reacción que en el Palau. Me enfado y tengo más ganas de machacar al equipo contrario".

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