28 feb 2020

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Apareció Messi solo en el campo de entrenamiento. No comparecía, como es habitual, junto a Luis Suárez, su amigo del alma, que anda recuperándose de una grave lesión en la rodilla, ni tampoco por Gerard Piqué, otro de sus tradicionales acompañantes. Quizá sea una metáfora de la combustión que sacude al Barça desde que Eric Abidal, el secretario técnico, acusara a los jugadores de trabajar y correr poco, provocando una inmediata reacción del astro, vía Instagram Stories, la modernidad llevada al máximo en el mensaje, para pedirle que "diera nombres" y así "no ensuciar al resto". El presidente Josep Maria Bartomeu, que estaba en Bruselas, adelantó su vuelta para pacificar el clima de crispación que amenazaba la estabilidad del club. Abidal, sigue, de momento, y Messi se ha calmado un poco.

Bartomeu calma a Messi y mantiene a Abidal, de momento (leer noticia)