Ir a contenido

La obra de mantenimiento más importante realizada jamás en el metro de Barcelona está cumpliendo todos los plazos previstos. Para conseguir que se puedan sustituir nueve kilómetros de vías en la línea más antigua y usada de la ciudad, la L1, unos 400 operarios trabajan cada día. El objetivo es también que este tramo de la línea (entre Clot y Baró de Viver) se pueda reabrir el 1 de septiembre. Los trabajos permitirán, además, reducir las vibraciones dentro de los trenes, el ruido que generan a su paso y abaratar los costes de mantenimiento.

El cambio de vías de la L1 reducirá ruido, vibraciones y mantenimiento (leer noticia)