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Este mediodía el paseo de Joan de Borbó ha dejado de oler a paella durante una hora. Ha sido el tiempo en que una treintena de empresarios han optado por bajar las persianas de sus restaurantes en protesta por el reordenamiento de terrazas que ultima el ayuntamiento en la zona. La amenaza de recorte de un tercio de su espacio les sacude después de varios meses de obras de reurbanización del paseo que han afectado drásticamente a la facturación. Con ese caldo de cultivo, la movilización ha derivado en que los operadores han decidido plantarse en la calzada y cortar el tráfico, cazuelas en mano y a voz en grito contra la concejala de Ciutat Vella, Gala Pin.

Restaurantes de la Barceloneta bajan la persiana contra los recortes en sus terrazas (leer noticia)