27 oct 2020

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No ha habido ni ‘castells’ ni ‘falcons’ ni ‘correfoc’. Los imperativos del covid-19 y su aversión al contacto humano obligan. Pero sí ha habido el resto de actos que se suponen a la fiesta mayor de Barcelona; adaptados, pero los ha habido. Por haber ha habido hasta piromusical. Ha sido la noche de hoy domingo y ha puesto el broche final a la Mercè de este año, celebración que pasará a los anales de la historia por ser, hasta la fecha, la más extrovertida territorialmente –la fiesta ha llegado a los 10 distritos de Barcelona– y la más introvertida en cuanto a espectáculos se refiere: todos de bolsillo, que es lo mismo que decir con poco aforo (cosas del distanciamiento social) y reserva previa de entrada (por aquello de la trazabilidad en caso de contagio).

La Mercè no cede (leer noticia)