La noche está todavía vetada y hay gente que trata de saltarse como sea las limitaciones que dicta la crisis sanitaria, en este caso en forma de toque de queda y cierre de las actividades de ocio nocturno. La noche del sábado en Barcelona ha demostrado que aunque se compliquen el reto de eludir las restricciones, no es poca la gente que lo intenta. Y es algo que se ha venido repitiendo en la ciudad.

1.200 desalojados en fiestas y botellones ilegales el sábado en Barcelona (leer noticia)