15 ago 2020

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Barcelona ha comenzado la ofensiva para eliminar a los coches más contaminantes. La caza arranca oficialmente el 1 de abril del 2020 pero desde de este 2 de enero ya están en el punto de mira de 66 videocámaras que reconocen las matrículas prohibidas. Es solo la primera medida destinada a mejorar la pésima calidad de aire que respiran los ciudadanos. Y no será la última. En esto coinciden tanto los responsables del Área Metropolitana de Barcelona (AMB) como el Ayuntamiento de Barcelona, que este jueves, a través de Eloi Badia, su concejal de Emergencia Climática y Transición Ecológica, no ha descartado que las restricciones acaben alcanzando en el futuro a los coches etiquetados con la tarjeta amarilla, los siguientes en la lista de sospechosos, o cristalicen en peajes urbanos que reducirán el volumen de vehículos que entran en la ciudad.

La zona contra el 'coche sucio' inicia una ofensiva que se recrudecerá (leer noticia)