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Con el lema ‘Comencem a respirar tranquils’, los responsables del Ayuntamiento de Barcelona, el Área Metropolitana de Barcelona y la Generalitat han presentado la propuesta de la ordenanza que deberá aprobar el consistorio el mes de diciembre y que servirá para definir los límites de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE), un área de más de 95 kilómetros cuadrados (20 veces más que Madrid Central), perimetrada por las rondas y que también incidirá en los municipios de L’Hospitalet, Cornellà, Sant Adrià i Esplugues. Como se han encargado de anunciar la alcaldesa Ada Colau y el ‘conseller’ Damià Calvet, la medida representa un hito histórico, «un punto de inflexión» y «un nuevo paradigma», por cuanto ha de afectar a unos 50.000 vehículos diariamente, que en el 2024 significará el 23% del parque móvil que hoy se desplaza en esta zona. La reducción de gases contaminantes está prevista en un 30%, con lo cual no solamente se modificarán en positivo los parámetros previstos por la Unión Europea y la Organización Mundial de la Salud, sino que la población disfrutará de una mayor calidad del aire.

Menos coches, más calidad del aire (leer noticia)